Nueva Orleans cambia al caer la noche....
 
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 Maldiva

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Maldiva
Nigromante
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Mensajes : 18
Puntos : 39
Fecha de inscripción : 19/08/2010

MensajeTema: Maldiva   Jue Ago 26, 2010 2:15 am


Nombre y apellidos: Maldiva
Apodo: Mama Pantano, La viuda

Raza: Humana
Tipo: Nigromante

Edad: 62

Grupo: Secta Roja
Profesión: Bruja Turística


Descripción Física: A pesar de ser una mujer mayor no aparenta la edad que tiene, como ella siempre dice el Voodoo rejuvenece siempre que sepas pagar a tiempo tus deudas. Y en su caso debe ser verdad pues aún no tiene demasiadas arrugas. Otros dicen que su aspecto joven es debido o bien a sus pociones o a sus tratos con el diablo.

Aunque lo cierto es que no es todo lo hermosa que una vez fue. Su piel, quitado la apariencia, es bastante áspera, aquejando el paso de los años. Y su pelo, sus rastas impiden ver las canas propias de la edad. Los dientes hace tiempo que ennegrecieron por su costumbre de mascar tabaco. Y las manos amarillearon por tratar con los ingredientes de sus pócimas y embrujos. Su rostro cubierto de tatuajes deja entrever el único brillo de su antiguo atractivo en un par de fogosos iris negros como la oscuridad que puede absorberte sin que te des cuenta.

Por otro lado su figura se mantiene delgada y exuberante como la de una adolescente, siempre sugiriendo por los corsés ajustados y las faldas largas que le remarcan el trasero balanceándose a cada contoneante y sensual paso que da.

Descripción Psicológica: Maldiva es la mujer de los mil y un acertijos, de las mil y una caras. Nunca sabes con que comentario te saldrá o que intentara venderte. Ella misma se cubre con una capa de misterio que se quita delante de muy pocas personas. Pero ese es parte de su atractivo, como ella dice si una bruja no tiene misterio no es una buena bruja. Y mucho menos una buena mujer, la cual debe hacerse desear. Es parte del estigma femenino.

Como también lo es proteger a sus cachorros, o pececitos como ella los llama, ya que los jóvenes no dejan de ir contra la corriente hasta que al final caen vencidos. Pero ella no puede enseñarles que es mejor dejarse llevar y aprovechar los remansos para prosperar. No señor, cada cual tiene que patalear hasta quedar exhausto y aprender su propia lección. Ella la aprendió hace tiempo, por sus propias experiencias y tampoco le fue tan mal mientras pataleaba. Pero ahora… Ahora que pataleen los demás que ella los vigila. Y si, ella tiene ojos en todas partes

Así como el don de la omnipresencia. El lugar, la forma, el momento en que aparecerá son cosas que solamente el destino sabe. Puede aparecer en un callejón oscuro en West-End, debajo de una farola vendiendo chucherias a los turistas en el barrio francés, o surgiendo de tu sombra en Mid-City… O ninguna de ellas, siendo simplemente que no te diste cuenta de su presencia cuando pasaste.

Gustos y preferencias: Es una mujer de gustos sencillos que disfruta de pequeños placeres tales como cocinar, mascar tabaco, llevar una vida sexual bastante activa. E incluso se puede decir que no se priva de un antojo o un capricho de vez en cuando.

Miedos, manías y fobias: Teme que el legado que heredó de su maestra muera con ella, aunque aún no ha encontrado a una aprendiza adecuada.
También teme abrir por completo su corazón enamorándose de alguien, por ello siempre reniega de sus sentimientos, aunque acabe revolcándose con su ser amado de vez en cuando.

Habilidades de Combate: A pesar de los achaques de la edad maneja con bastante soltura su viejo compañero, un bastón de flexible y resistente tea. Lo cual la libra de rateros callejeros y sabandijas de menor rango. Para el resto guarda algunas sorpresas especiales…
Armas: Su bastón.
Manejo del Don: Su deidad protectora es Oya, representante de la muerte para los santeros cubanos.

Levantar a los muertos: Con el sacrificio adecuado puede levantar cadáveres y utilizarlos como sus siervos, a los cuales utiliza normalmente para los trabajos sucios que su aquejado lumbago le impide realizar (lumbago JA). Aunque prefiere levantar esqueletos, que no huelen tan mal, no desmerecerá un buen, útil y poderoso zombie.

Manejo de la materia muerta: Dícese de los denominados no muertos con voluntad propia, también conocidos como Vampiros, Nosferatu, entre otros. Con su poder es capaz de sanarles las heridas, o por el contrario hacer que su petrificada piel se pudra convirtiéndolos en poco mas que en lo que son, un recuerdo de un pasado que bien pudo ser mejor o peor, pero que ya pasó.


Historia: La familia Santos era una familia pobre de cuba que ansiaba con tener al capacidad de poder vivir una vida mejor en otro lugar donde la opresión del régimen no coartara su libertad. Por eso los padres de Aroa decidieron jugársela pagando con sus ahorros a unos tratantes que los meterían en los USA. El viaje fue peligroso ya que la desvencijada barcaza amenazaba con zozobrar con cada ola que remontaba. También estuvo lleno de miedo a ser descubiertos por los agentes de frontera del régimen o por las patrullas de costa de los americanos. Al final la suerte estuvo de parte de los inmigrantes que lograron desembarcar en las playas de Florida.

¿Cómo llegó la pequeña Aroa, de catorce años, a Nueva Orleáns? Digamos que su familia no dio como pago únicamente sus ahorros. La muchacha fue vendida como esclava, aun en un país libre como era ese, una nación que predicaba la libertad de cada individuo por encima de todo. Vendida como prostituta en los bajos fondos de la ciudad de NO pasó algunos años obligada a venderse por unas monedas el tiempo en que la fortuna, el destino o una serie de casualidades entrecruzadas entre sí.

Lo cierto es que una noche mientras recibía una paliza a manos de un cliente en un callejón, creía que su vida se terminaría allí, desangrada y apaleada como un perro. Ya ni se quejaba, con los sentidos embotados por los golpes. Recuerda que todo se volvió oscuro, haber sentido un frío que le traspasaba los huesos y que la sumergía en una especie de mar en calma.

Luego calidez, una calidez reconfortante, como la que sentía en la pequeña chabola que llamaron una vez hogar allá en Cuba. Solo atina a pensar en que esta muerta y en paraíso, pero el dolor que vuelve a sobrecogerla le hace poner los pies en la realidad. Continúa viviendo.

El sonido de una voz de mujer la despierta a ratos, cuando la hacen beber un líquido de sabor extraño y agua en abundancia. La mujer le susurra que esta a salvo, que ya no tiene que temer, que descanse y se reponga. Luego la inconsciencia vuelve a nublar su juicio. No sabe cuantos días pasó en ese estado, seguramente cerca de una semana o quizás dos.

Cuando, por fin, abrió los ojos se encontró en un lugar desconocido, lleno de amuletos y otras cosas que colgaban del techo. Miró con curiosidad a su alrededor y vio el suelo y los mueves igual de abarrotados con miles de utensilios y cachivaches. Y el rincón contrario, sentada junto a la estufa mientras tejía una mujer cuya edad no supo concretar. Una mujer que le sonreía como una madre sonríe a una hija muy querida.

Se presentó como Maldiva, aquella a la que conocían como Mama Pantano. Aroa sintió miedo de repente, supersticiosa, como siempre había sido, conocía las historias que se contaba sobre aquella mujer de la que decían tenía mas de quinientos años. Muerta de miedo observo como la mujer se reía de sus reacciones mientras le decía lo especial que era. Pero sobre todo lo afortunada que había sido al ser encontrada por alguien que le enseñaría cómo usar su maravilloso don.

Los años de aprendizaje fueron duros. Pero los soportó por la gratitud que le debía a aquella mujer que no solo le había salvado la vida, sino que la había sacado de las calles y le estaba dando algo mas que un oficio o una forma de ganarse la vida.

Aún así no pudo evitar tener algunos sueños de joven ansiosa de explorar, contrayendo matrimonio siete veces, con siete hombres marcados por el destino de la muerte. Ella que en el pasado había sido utilizada por su belleza terminó utilizando a otros por medio de ella para amasar una nada despreciable fortuna personal. Siendo que nunca utilizó ni traicionó al hombre que conocería en sus años mozos y que amaría el resto de su vida en un amor callado y nunca expresado, salvo por los continuos deslices pasionales.

Al morir su maestra heredó su nombre, continuando así la leyenda de la inmortal Mama Pantano, la vieja Maldiva



Familiares: Muertos

Otros: Al igual que su maestra es una experta en el arte de la creación de mejunjes y pócimas a partir de productos naturales, teniendo un basto conocimiento acerca de hierbas y sus propiedades. Saliendo de sus ollas infusiones capaces de sanar diversos males, tanto como inciensos y brebajes capaces de obnubilar la mente y los sentidos como de matar lenta y dolorosamente.

No es demasiado importante, pero también es muy hábil en el prácticamente olvidado arte de la reducción de cabezas.
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Mordab Al-Mawt
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MensajeTema: Re: Maldiva   Jue Ago 26, 2010 2:19 am

bienvenida, listo.




La vida es combatir
sin motivo de temor,
sin querer mirar en pos,
hasta el triunfo conseguir.

Terco y rudo esgrimiré
como lanza mi razón,
como escudo condición
¡como roca surgiré...!
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Maldiva
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