Nueva Orleans cambia al caer la noche....
 
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 Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)

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Lucius M. Crowe
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Mar Oct 26, 2010 5:09 pm

Los comentarios jocosos y que no llevaban a ninguna parte por parte de ella salvo para cabrear mas a Lucius se detuvieron. Se encuentra contando los años, los meses, los días , las horas desde que dejo de ser humano, todo aquel tiempo que no a sentido nada, todos aquellos años que habían desaparecido ante sus ojos y no se sentía orgulloso de ellos…Tras oir como la vampira le había pedido ayuda este se levanta lentamente del sofá sintiendo asi un fuerte pinchazo en el costado y como le da un mareo a causa del estrés acumulado y de la necesidad de sangre , se dirige con ella hacia el baúl en silencio, al parecer ella había entendido que Lucius no se encontraba en de muy buén humor y seria mejor darle un respiro, chica lista…Seria mejor acabar cuanto antes, encontrar el anillo y ver si de verdad era el que el mismo hizo o no, si de verdad era el que él hizo y lo que Daphne decía era cierto, muchas dudas se aclararían. Se coloca de cuclillas al lado de ella y empieza a observar el interior del baúl, en el se encontraban libros viejos, algunos llenos de polvo, fotografías antiguas de su infancia y juventud y por supuesto un montón de cajitas de madera en las cuales guardaba sus joyas.
”Todo lo que una vez amaste..te rechazara o se morirá…
Todo lo que alguna vez creaste…será rechazado…
Todo aquello de lo que estas Orgulloso se convertirá en basura…”
Se dijo para si mismo mientras sacaba una pequeña caja de madera del interior del baúl, la abrió lentamente y observo su contenido, un collar de perlas, un anillo dorado y un par de pendientes..allí no estaba lo que deseaba. Dejo la cajita apartada del resto . La sangre sigue saliendo de la herida del costado siguiendo empapando la camisa blanca de Alexander, las gotas de sangre empiezan a caer estallándose contra el suelo, Lucius ni siquiera se inmuta , su cabeza no se encuentra ahora mismo sobre sus hombros, no se encontraba en aquel mismo momento junto con Daphne, se encontraba recordando el mismo día que fundió y creo aquel anillo, le costo dos largos días en la forja para conseguir que fuese perfecto y tras mucho esfuerzo lo consiguió, de aquello si se sentía orgulloso. Siente en la cabeza un fuerte y agudo dolor, algo le esta taladrando y aunque le duela y desea que termine sigue aguantando aquel dolor, una vez le dijeron algo y a partir de ese momento siempre lo ha querido llevar a raja tabla. ”La verdadera felicidad solo se puede conseguir a través de sacrificios..sacrifios tanto de cuerpo como de alma…” . Cualquiera que le viese debería pensar que es un idiota, desangrándose , sufriendo innecesariamente, Daphne debería estar pensándolo en aquel mismo instante pero realmente le importaba una mierda lo que ella pensase, ella no tenia ni idea de lo que era sufrir, nunca lo había hecho y nunca tendría el valor suficiente para hacerlo, nunca había sufrido de verdad y desear la muerte hasta tal estado como lo estaba deseando en aquel mismo momento el vampiro.

El Dolor es algo precioso, algo que nos hace sentir mas vivos que nunca pero que al mismo tiempo nos consume, perfecto pero a la vez mortal…. -Deberias saberlo mejor que nadie…todo esas historias que se oyen sobre demonios, vampiros…no son mas que cuentos absurdos para mucha gente de este mundo, sueños, pesadillas…hasta el sueño mas absurdo que una persona puede tener…puede ser realidad, puede convertirse en realidad…-Dijo en un susurro para acto seguido levantarse de estar de cucliyas.
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Daphne Blackwel
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Mar Oct 26, 2010 5:27 pm

Veo como la herida de Lucius sigue sangrando y me muerde el labio con fuerza para no decir nada hasta el punto de hacerme sangre de nuevo mientras sigo buscando la dichosa cajita y todo esto terminaba. Debido ala frustración me levanto y me dirijo a mi cómoda para coger un coletero y hacerme una coleta alta dejando mi cuello por completo al descubierto, me frustraba no poder encontrar lo que buscaba cuando lo quería. Luego vuelvo a acercarme a Lucius y a mi baúl para seguir buscando.

Observo en silencio como algunas gotas de sangre comienzan a ir directas al suelo tiñendo la cara alfombra tejida en rojo y oro de el rojizo líquido dejando unas pequeñas manchas ¿Alguna vez he mencionado que detestaba la suciedad y las manchas? Bien ahora lo hago, las detesto, no soporto tener cerca ni una sola mancha de lo que sea y este caso no es la excepción provocando que me pare y mire a Lucius fijamente.

-Lucius, por favor, bebe algo de sangre, no paras de sangrar y no es bueno, siquiera para un vampiro. Sino te alimentas la herida va a cerrar muy lentamente-
le pido mientras lamo distraídamente mi labio inferior, del cual había salido sangre cuando me había mordido fuertemente intentando no decir nada. No, no lo había conseguido, pero no era plan de dejar que el vampiro se desangrase en mi piso. Con un gesto de la cabeza le señalo un cajón en donde puede encontrar un botiquín, el porque una vampiresa tenía uno de esos es irrelevante en este caso, pero la cuestión es que lo tenía.

-Una cosa son los cuentos de cultura popular que es donde nos engloban a nosotros y otra cosa muy diferente son los cuentos que inventa una niña de cinco años después de tener un sueño al respecto. No se puede comparar- digo simplemente mientras cojo una caja grande y la abro comenzando a sacar cajitas todavía en busca de la caja que busco, me estaba comenzando aponer nerviosa el no encontrarla, más que nada por no encontrar lo que quiero.

-Vale, la última vez que vi la caja fue hace unos doce años ¿Dónde diablos la guardé?- bufo volviéndome a morder el labio haciéndome más sangre pero no le hago caso, estoy demasiado ensimismada en mi misma como para atender al dolor o incluso a Lucius, ahora la cajita ocupaba todos mis pensamientos.
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Lucius M. Crowe
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Mar Oct 26, 2010 6:55 pm

”Sangre…sangre…sangre”.Ese pensamiento se pasa por su cabeza una y otra vez y aún mas cuando ve que Daphne empieza a sangrar del labio a causa de que ella misma se lo a mordido por la desesperación de no encontrar aquella maldita cajita. Las sienes le palpitaban cada segundo que pasaba con mas y mas fuerza, la cabeza le estaba empezando a dar vueltas, aunque el dolor del costado poco a poco se iba quedando insensibilizado a causa del fuerte dolor de cabeza. Lucius nota como su vista se empieza a agudizar pero a la vez se le emborrona levemente, el sentido del olfato es mas intento, huele la sangre de Daphne a la perfección, una sangre que tiene un aspecto estupendo. Los ojos del vampiro se mostraban ahora desorbitados, completamente negros , abiertos como dos platos, fijo en los ojos verdosos de la vampira. Ve la piedra alojada en sus ojos, frios e inexpresivos, bella y a la vez prohibida, como una rosa con espinas, con las espinas rodeándola, puedes conseguir algo bello pero a la vez dañarte, así veía Lucius a la vampira. Sentía la sensación de que ella le estaba dejando en una cama de clavos, haciéndole sufrir por todos los métodos posibles, dejando asi ahora su cuello totalmente a la vista para que pueda ser mordido, sabiendo que este estaba ansioso de sangre. Aún asi seguía manteniendo una pelea interna consigo mismo, trataba tontamente de aferrarse a una vida que una vez tuvo, se sentía la sombra de su antigua persona, de lo que una vez habia sido. La cabeza le seguía dando vueltas.Confundido se encontraba, débil y sin guía…tenia que aceptar su ser, debía aceptar que todo estaba perdido.

¿Te volveré a ver?Esas palabras resonaron en su mente, esas palabras…esa voz le era reconocida, era la de su mujer.

La voz de Daphne no la oye, solamente ve como sus labios se mueven y pronuncian palabras pero él no las oye.Una media sonrisa se dibuja en el rostro del vampiro, los colmillos asoman por sus labios amenazantes, contemplando a su victima, aquel precioso, pálido, suave cuello le estaba llamando a gritos, le estaba diciendo: Muerdeme y el no iba a decepcionar a algo tan hermoso como aquello. En aquel momento llevándose por sus instintos mas básicos, mas primarios, deseoso de probar sangre fresca, sangre de una vampira joven…aquel deseo se cumpliría. Nadie podía detenerle en aquel estado, nada podía enfrentarle en un estado de demencia y sed como aquel momento. En cuestión de un segundo Lucius se lanzo sobre la vampira rápidamente, posando sus manos en las de ella asi agarrándola , clavo sus colmillos en el cuello de ella y empezó a beber aquel preciado, delicioso liquido color carmín.Aquella sangre estaba deliciosa, mucho mejor que la de los asquerosos humanos, sabia lo que acarrearia beber la sangre de otro vampiro, una fuerte unión entre ellos a partir de ese momento habria, sentia una gran placer, como una especie de orgasmo recorrer su cuerpo.


Bebe y bebe , saciando asi su sed, de repente se da cuenta de lo que esta haciendo, ¿Que demonios he hecho?, Lucius se separa rapidamente de la vampira dejandola de morder, apartandose lentamente de ella, asustado por lo que acababa de hacer.
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Daphne Blackwel
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Mar Oct 26, 2010 7:17 pm

Aún estaba ocupada, desesperada por encontrar la cajita hasta que algo, quizás instinto me hace sentir el aire cargado, muy cargado, alertándome de algo que no estaba del todo segura de que fuese de mi agrado. Elevo mi cabeza notando al instante la causa del problema, Lucius, tenía los ojos desorbitados, y no, no parecía adorable ni un caballero, parecía una de las verdaderas criaturas de la noche. En ese momento caigo en la cuenta ¿Qué deseaba un vampiro sediento y herido? Sangre fresca, la sangre envasada en esos casos no llamaba la atención y yo era la única sangre fresca que había en el piso.

Me pongo en pie rápidamente para alejarme de él, un par de pasos y abro la boca para hablarle, no me da tiempo. En menos de lo que dura un parpadeo Lucius está en frente de mí sujetándome y su cabeza se cierne sobre mi cuello haciéndome sentir su aliento sobre la sensible piel de mi cuello haciéndole hormiguear mientras me intento separar de él. No puedo, es obvio, si fuese un vampiro joven no tendría muchos problemas pero estaba tratando con un vampiro de setecientos años, era harina de otro costal, no me lo iba a poder zafar si él no quería y eso los dos lo sabíamos ya fuese por instinto o por certeza.

Un grito ahogado muere en mi garganta antes de nacer cuando noto los colmillos de Lucius perforando mi pálida y fina piel hundiéndose en mi vena comenzando a succionar, tomando mi sangre haciendo que sisee molesta retorciéndome aún intentando soltarme. No puedo, y puedo sentir con endiablada claridad los tirones en mi vena, los tirones que él da mientras va succionando mi sangre. Desgraciadamente para los vampiros el hecho de dar y tomar sangre entre nosotros crea fuertes vínculos, fuertes porque son vínculos de sangre. Muchas veces se ha dicho que la sangre es la moneda del alma, rezaba para que no se vieran mis recuerdos en ella. También tienen como consecuencia cierto factores… eróticos, y para mi desgracia ese efecto no es diferente en mí como vampiro mientras sigo sintiendo la incomodidad de que me succionen la sangre y el placer a su vez que este hecho provoca… Alguna vez leí que a veces provoca poder sentir las emociones del otro ¿Asqueroso? Completamente de acuerdo, sin embargo era la naturaleza del vampiro, dar y tomar sangre.

Bien pensado los vampiros no son más que un tipo de animal, sí, piensa, se mueve, racionaliza, pero muchos de sus instintos son puramente animales, la necesidad de tomar sangre era uno de ellos. Todos estos pensamientos pasan por mi mente a la velocidad del rayo mientras siento como mis piernas flaquean por la pérdida de sangre y seguramente habría caído al suelo sino fuera porque Lucius todavía me sujetaba.

-Lu… Lucius, para… por favor-
consigo articular sin poder moverme todavía con la cabeza ladeada mientras él la seguía teniendo inclinada sobre mí y podía sentir los tirones en mi vena. Era la primera vez en toda mi existencia que decía algo por favor. Finalmente para separándose de mi y yo me alejo unos pasos tambaleándome, mareada por la falta de sangre y con una de mis manos en el cuello en donde ahora se puede apreciar la marca de sus colmillos mientras mis ojos, desorbitados, siguen observándole, sin creerme lo que acaba de suceder.
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Lucius M. Crowe
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Miér Oct 27, 2010 4:39 pm

Daphne forcejea con él , instinto de supervivencia se llama aquello, pero es imposible que se pueda quitar a un vampiro como Lucius de encima y mucho menos estando lo sediento que se encontraba en aquel momento , dejándose llevar por sus instintos primarios y basicos. El preciado sabor de la sangre lo succionaba con ansia, aquel elixir de la vida bajaba por su garganta apagando aquel fuego que le estaba ardiendo por dentro, sintió un gran alivio pero a pesar de eso el las sienes le seguían palpitando con fuerza, sentía una tremendo placer recorrer su cuerpo, como si un orgasmo le recorriese desde un extremo del cuerpo hasta la otra punta, un momento realmente erótico para Lucius. La sed se sacia poco a poco, las sienes lentamente dejan de palpitar con fuerza asi aminorando el ritmo, el latido de su corazón baja revoluciones y de nuevo la vista como el olfato dejan de estar tan agudizados volviendo asi sus pupilas a su color normal y tamaño pero aún así con la mirada desorbitada por lo que estaba haciendo. La voz de Daphne le hace recorbrar el sentido, pensar detenidamente en lo que estaba haciendo. Se separo de ella rápidamente mientras las gotas de sangre caían de sus labios estallando contra el suelo, ”¿Qué cojones he hecho?”Se pregunto a si mismo algo alterado e incluso asustado, da unos pasos hacia atrás mientras con la mano se limpia los últimos hilillos que se encuentran en sus labios.

-Yo…yo.…no he podido contenerme…no he sido capaz de hacerlo ….-Dijo avergonzado por lo que acababa de hacer pero a la vez triste y confuso, era la primera vez que mordía a un vampiro y probaba su sangre, era una sensación perfecta, te hacia sentirte eufórico, energico y desear mas. Lucius poso su mano en el costado del cual hasta hace nada estaba sangrando y noto como estaba casi totalmente cicatrizado, el dolor había desaparecido por completo. Había conseguido volver en si, controlarse ya una vez su sed saciada, la podía haber matado, la podía hacer desangrado por completo pero algo en él se contuvo y lucho para que eso no ocurriese, para que sus sentidos primarios, asesinos y ansiosos de mas sangre cesasen. Se sentía traicionado por si mismo, hacia siglos que no había sentido esa ansia de sangre y perdía la cabeza de aquella forma, ya casi había olvidado por completo como se había sentido pero ahora mismo lo recordaba con claridad.

Lucius de repente vio una cajita de madera de Ebano en el suelo con un cisne dorado, ¿No había dicho la vampira que la caja del anillo era asi?, aún tenso por aquel momento se acerco lentamente hacia la caja con la mirada clavada fijamente en ella. -La caja..-Dijo en un susurro acercándose a ella, deseando ver si el anillo se encontraba dentro de ella, deseando ver si aquel era el verdadero anillo, deseando resolver todas aquellas dudas cuanto antes.

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Daphne Blackwel
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Miér Oct 27, 2010 5:24 pm

Como respuesta a las palabras de Lucius un siseo escapa de mis labios ¿El estaba arrepentido y asustado? Mi situación era mucho peor, aun me sentía mareada por la pérdida completamente involuntaria de sangre mientras me apoyo en el tocador para no caerme, de ser humana creo que habría palidecido considerablemente. Poco a poco voy recobrando el dominio por mi misma con los colmillos aun fuera en una actitud defensiva, puro instinto aunque poco a poco se vuelven a ocultar mientras termino de recobrarme, ahora la que iba a necesitar sangre era yo, aunque a diferencia de Lucius yo no estaba tan sedienta ya que antes de todo lo sucedido había estado bebiendo sangre envasada.

Quizás lo que más me asustaba de esta situación eran las posibles futuras consecuencias. Cuando un vampiro toma sangre de otro siempre hay consecuencias, se crea un lazo de sangre que difícilmente se rompe y realmente no sabía que iba a pasar, Alex si que me había mordido alguna vez, yo jamás a él no me atraía la idea, pero tampoco había tenido escrúpulos en planificar su muerte, había sido un daño colateral fruto de su obsesión, en este caso Lucius no estaba obsesionado conmigo.

-Deberías haber aceptado la sangre envasada cuando te la ofrecí- digo en tono neutro pero aun receloso sin moverme de donde estoy, sé que no me voy a caer ni desmayar ni nada por el estilo, pero no me movía siguiendo con la distancia de seguridad, la situación ciertamente me había incomodado, más aún porque ahora no sabía si él podía o no sentir lo mismo que yo al llevar mi sangre, esperaba que no pudiese o sería francamente bochornoso.

Con lentitud bajo la mano de mi cuello, la herida por la cual me había succionado la sangre ya estaba casi cerrada y dentro de poco no sería más que un par de puntitos rojos antes de desaparecer por completo, aun así un leve hilo de sangre seguía allí mientras de la cómoda cogía un pañuelo, limpiando la zona para quitar cualquier rastro de sangre y luego me tendría que duchar aunque sabía que la incomodidad tardaría un poco más en desaparecer, como ya he dicho el que tomen de la vena de un vampiro tiene una serie de consecuencias a largo y corto plazo.

Al oír el comentario de Lucius dirijo mis ojos al suelo divisando la cajita, una de las cajas grandes se había volcado cuando me había alejado y de ella había salido la cajita que estaba buscando. Con lentitud me separo del tocador y me acerco a la cajita cogiéndola con las manos, sí, era esa. Con lentitud la abro observando que todo esté en perfecto estado. Sí, ahí estaban algunas cartas escritas por su madre, un par de fotografías y el anillo. Delicadamente tomo entre mis dedos el anillo, deslizándolo por el dedo anular de mi mano derecha, me iba perfectamente. Lugo tiendo mi mano hacia Lucius, mostrándole el anillo que tan empeñado estaba en ver.

-Aquí está.

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Lucius M. Crowe
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Miér Oct 27, 2010 10:27 pm

Daphne parecía algo anonada, algo confusa y por supuesto mareada por la perdida de sangre lo que había ocurrido no se lo había esperado y no era para menos, aquella noche desde el principio de ella había sido realmente extraña y continuaba siéndolo cada momento que pasaba mas le sorprendía a Lucius, realmente aquel no era su día. Se encontraba ahora mismo mucho mejor, el dolor de cabeza aún permanecía pero las sienes no le martilleaban el cerebro, el dolor agudo del costado había desaparecido por completo y el corazón aunque le seguía latiendo rápidamente ya no era tan desorbitado como hacia unos minutos. Al final aquella caja había aparecido ante sus ojos, cuando el vampiro se disponía a cogerla pero Daphne se le adelanto y la cogió ella antes , era de suponer, era su caja y ella deseaba abrirla, no se fiaría de un “desconocido” como él para tocar sus cosas. Crowe aguanta la respiración durante ese segundo que saca ella algo de la caja, deseando con todas sus fuerzas que se tratase de aquel anillo que él mismo había hecho. Los ojos se le abren de tal forma que vuelven a aparecer estar desorbitados , la mirada se encuentra clavada fijamente en el anillo que acaba de ser puesto en el dedo anular de la vampira. ”Imposible….no puede ser…”Se dijo a si mismo mientras daba un paso hacia delante , empezando a levantar la mano derecha para agarrar la mano de la rubia delicadamente y contemplar mejor el anillo, estaba intacto aquel anillo, estaba perfecto, se había mantenido durante setecientos años, durante largas generaciones y generaciones en perfecto estado.

Un escalofrió le recorrió la columna vertebral , por una vez en su vida, por una vez en aquellos largos años sentía una sensación que no había sentido en mucho tiempo , una sensación que no era dolor, angustia , ira, sufrimiento…no era nada de eso si no que se trataba de felicidad, pensaba que la felicidad no estaba hecha para los mostruos como él pero en aquel momento con la mirada perdida en el anillo sentía en el estomago una sensación especial, sentía ganas de llorar de alegría y saber que al fin del todo su familia a seguido viviendo, que Katherin y su preciosa hija no murieron, que consiguieron vivir y que siguieron con la herencia de la familia. El vampiro levanto la mirada del anillo hacia los ojos de Daphne, aun su rostro se encontraba serio pero no pudo evitar dibujar una sonrisa en su rostro, no una sonrisa maléfica, una sonrisa que inspiraba maldad como estaba acostumbrado de hacer, sino una sonrisa que iluminaba, que radiaba felicidad.

-Este anillo…Se lo hice yo…se lo regale…una vez fue de mi mujer…mi mujer se lo dio a mi hija…mi hija a su hija…y asi consecutivamente hasta que te ha llegado ati ,Daphne Blackwell…-Dijo acariciando la mano de Daphne, aquello les convertía en parientes, era una situación realmente irónica, el destino había jugado con ellos ha su antojo, no había permitido que se matasen y habia cosneguido que Lucius encontrase a su familia perdida. Nunca habia tenido la esperanza de encontrarla, pensaba que los Crowe habían desaparecido pero no era asi, ahora mismo aquel rompecabezas empezaba a encajar, el gran parecido de Daphne con su mujer, era a causa de la genética de la familia, el anillo de herencia era de su mujer…no podía ser otra cosa.

-Eres de mi sangre…eres mi familia….-Dijo en un susurro aun con esa sonrisa en su rostro, podría quedarse perdido en aquel momento para siempre, deseaba quedarse con aquella felicidad en el cuerpo…quería que nunca desapareciese. No quería cerrar los ojos, no quería despertarse de repente y saber que todo aquello a sido solamente un sueño, ahora deseaba que todo aquello fuese la pura realidad.
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Daphne Blackwel
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Jue Oct 28, 2010 11:30 am

Al ver los ojos de Lucius en un primer momento me tenso pues creo que se le ha vuelto a ir la pinza. Por suerte no es así y vuelvo a relajar mi cuerpo cuando toma mi mano para examinar el anillo que porto en el dedo anular. Pese a que dejo que tome mi mano para que observara el anillo sigo analizando en todo momento sus reacciones, parecía… sorprendido, como si estuviese viendo un fantasma, algo de tiempos remotos, algo que creía que se había extinguido. No, no entendía a que se debía tanta emoción por un anillo, yo lo conservaba por mero “cariño” a mi madre, por tener algo que fue sólo suyo que me la recordase. Que se le iba a hacer en algunos aspectos soy una nostálgica y tengo la manía de guardar todo tipo de cosas cuyo significado sólo yo conozco aunque para el resto de la gente no sea más que un montón de basura.

Cuando Lucius me mira parpadeo un par de veces, su rostro no había cambiado, seguía serio pero… parecía que una antigua pena había desaparecido, o eso quiero creer al ver como sonríe, parecía feliz, relajado, como si muchas preocupaciones hubiesen desaparecido de pronto y pudiese ver un atisbo de luz al final del camino. Y yo que creía que los monstruos no teníamos derecho a ser felices, los monstruos son aquellos que se divierten con la destrucción, que provocan muerte porque es lo más cerca que pueden estar de ella, que ríen cuando los demás lloran.

Las palabras de Lucius provocan que mis ojos se abran desmesuradamente debido a la sorpresa, podía haberme esperado muchas cosas, pero nunca, jamás, esa explicación. Si lo que decía era verdad, entonces él y yo éramos… ¿Cómo podía ser verdad? Él mismo había dicho que las había matado por algo debido a que las mujeres no se podían mantener sin un hombre o algo así ¿Cómo podía ser yo descendiente de él entonces? Sólo de pensarlo siento cierto vértigo pero no me mueve, demasiado sorprendida como para hacerlo pero sin apartar mi mirada de la de Lucius.

-Familia… ¿Sabes lo extraño que suena eso teniendo en cuenta que me sacas más de seiscientos años?-
consigo musitar al fin. Algo había que reconocer, esta teoría parecía más lógica que la de la reencarnación pues mi parecido se podría explicar mediante la genética… Bueno mi parecido y el de mi madre, aunque en cierto modo compadecía a Lucius, eso quería decir que también era familiar de mi hermana, Lisa, y de sus nietos. No creía que a nadie le gustase ser pariente de Lisa, era pariente mía y la aborrecía con toda mi alma… o lo que quedase de ella.

-Voy a tener que comenzar a cambiar de creencias, esto no se explica demasiado bien con la casualidad- murmura aun digiriendo el cóctel que se me presentaba. No, era difícil de creer que el simple azar y fortuna nos hubiese reunido en el cementerio aquella noche, en el lugar del descanso eterno, en donde el tiempo dejaba de pasar para todos los que allí descansaban. Más bien parecía como si hubiesen jugado con nosotros hasta colocarnos allí como si de dos fichas de ajedrez tratásemos, demasiado difícil de asumir que nadie hubiera tenido nada que ver. No, no iba a empezar a creer en Dios o en el Diablo ahora, pero debía reconocer que todo era demasiado extraño, que nos hubiésemos encontrado en aquel lugar y que consecutivamente nos hubiésemos seguido encontrando, ya fuese por mi interés o por el mero azar. También parece una ironía que justo cuando ambos habíamos decidido poner fin a todo, apareciera algo que obligase a uno y por consiguiente al otro a detenerse y que todo ello desembocase en mi habitación y un anillo.

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Lucius M. Crowe
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Jue Oct 28, 2010 7:07 pm

El rostro de la vampira muestra una gran sorpresa por lo que acababa de decirla y en parte confusión, ella tampoco se lo habría esperado al igual que él. Pero aún asi , aunque les fuera difícil creerlo y asimilarlo para ambos asi era, eran familia y había pruebas lógicas que lo mostraban . Se sentía que durante todos aquello siglos había estado caminando en círculos, intentando buscar respuestas, intentando esperar un “milagro” como el que acaba de suceder, haciéndose sufrir a si mismo con pensamientos sobre muerte y sufrimiento de su mujer e hija…y ahora resultaba que su familia había seguido viviendo, que había seguido creciendo hasta llegar a tal punto de estar en la actualidad. Había estado esperando, buscando entre las sombras por un momento como aquel, por su momento, por un mañana, por un motivo como en el que ahora mismo se le plantaba ante él, sabia que ahora si podría morir feliz, sabiendo que todo había salido mejor de lo que él mismo creía.

”Te abandone una vez…aún no lo entiendo…te falle una vez y no me he perdonado aún…pero me alegro de que lo consiguieses cariño.”Pensó para si mismo, dirigiendo esas palabras hacia su difunta mujer, sabia que no le oiría aquella palabras…o tal vez si, pero nunca es demasiado tarde para disculparse. Lucius volvió en si y volvió con aquella ligera sonrisa dibujada en su rostro, sentía la necesidad de abrazar a Daphne , de darle aquel sentimiento que había estado oculto durante tantos años en su interior, compartir con ella aquella felicidad que él sentía en aquel mismo momento y demostrarle que incluso los monstruos como ellos tiene derecho a al menos una vez en la vida sentirse felices, sentirse queridos. El vampiro soltó lentamente y suavemente la mano de la rubia, no le iba a reclamar aquel anillo, era su herencia y su mujer había deseado que se transmitiese de generación en generación.

-¿Entiendes porque no hay que pensar que los sueños no son mas que estúpidos sueños? , quiero que cuides muy bien de este anillo…sino es asi , quiero que sigas entregándoselo a las demás generaciones...-No quería que aquel anillo no pasase mas generaciones, tenia que hacer como su mujer había deseado, que las generaciones de la familia Crowe poseyesen aquel anillo, admirasen su elegancia y antigüedad. Lucius se acerco un poco mas a ella, sin saber muy bien como hacerlo, dudando como se daba un abrazo intento demostrar en él su "felicidad", hacia muchos y muchos y muchos años no conseguía dar un abrazo y no es que tuviese la costumbre de darlos asique mas o menos se lo intento dar. Sin estar mucho tiempo abrazandola se separo rápidamente, a pesar de su felicidad no era alguién que mostrase esas cosas muy en publico ni a menudo a pesar de haber encontrado a su familia perdida.

-Parece que a sido todo un juego del destino, es irónico la forma en que nos encontramos y en la forma que hemos descubierto esto…la verdad es un poco confuso pero realmente me alegro de saber que la familia Crowe sigue viva que han conseguido llegar hasta aquí y sigue manteniendo su descendencia…Ahora si me puedo morir tranquilo...-
Termino de decir para seguidamente distanciarse de Daphne , a pesar de encontrarse con ella, saber que su familia seguia viva ...su tiempo habia terminado, sus ganas de morir no habian disminuido, iba siendo hora de que muriese, su hora habia llegado y ahora si sabia que si se encontraba con su mujer en el cielo o donde fuese, la podria mirar a los ojos sin avergonzarse y sonreirla, se sentia orgulloso de ella y de su familia.

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Daphne Blackwel
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Jue Oct 28, 2010 8:23 pm

-Lucius, te has olvidado de un pequeño gran detalle, sí, somos familia, es verdad, pero yo ya he decidido que no quiero seguir en este mundo. No quiero seguir viva y no lo voy a hacer. Así que no me encargues algo que simplemente me es imposible, no quiero volver a ver a mi hermana jamás, jamás he visto a mis sobrinos ni sé con quien se casó ella aunque me enteré de ese echo. Mi tiempo en la tierra se ha agotado- digo con seriedad cuando se separa del abrazo, había sido dado torpemente, pero aun así se le sentía feliz. Incluso lamentaba ser yo quien tuviese que recordarle que yo también quería morir, que no quería seguir sobre la tierra pues me asfixiaba.

La situación era extraña si se pensaba bien, pues hasta hace un par de horas él iba a matarme, a su descendiente, irónico sin duda. Ahora podía sentir como el sol ardía tras las ventanas de mi casa que estaban cerradas para no dejar entrar la luz, estábamos atrapados en mi piso hasta que volviera a ser la hora de los monstruos en que las pesadillas toman forma. Intento sonreírle pero no puedo, estoy feliz de haber descubierto que es mi familia, pero las cosas no han acabado ni para él ni para mí, ambos seguimos buscando la muerte, cada uno por sus motivos es verdad y yo no iba a revelar mis verdaderos motivos, pero ninguno quería seguir en este mundo.

-La única descendencia que queda es por parte de mi hermana. Y hay algo en lo que no he cambiado de opinión, necesito que me mates y sigue estando el echo de que suicidarse es un pecado. Además, tú me sigues aborreciendo, seré tu descendiente, seremos de la misma sangre pero me sigues detestando por lo que soy. Así que la situación sigue siendo la misma que en el parque, no ha cambiado-
digo con voz seria. Ya le había dicho el porque necesitaba ser matada y no matarme yo misma, no había dicho jamás los motivos que me habían llevado a desear la muerte, no quería hacerlo porque sería reconocer algo que no quería.

-Me parece que podemos retroceder a cuando nos íbamos a clavar el puñal, tú mismo me dijiste que querías hacerlo pero que no podías porque pensabas que era tu esposa reencarnada, ahora se ha demostrado que no lo soy así que podemos seguir. Tengo mis propios motivos para no querer permanecer en el mundo-
mi voz suena firme pero súbitamente cansada. Era considerablemente más joven que Lucius, pero mis pecados se acumulaban a veces, sí, era un monstruo incluso cuando era humana pero a veces, sólo a veces me daba por volver a pensar como un humana y sólo entonces, esa parte casi extinta de mi despertaba, mi conciencia podría ser, y sentía el verdadero peso de todo lo que había echo, sólo entonces. Hoy era uno de esos días, pero con la diferencia que ni quería volver sentir eso ni quería volver a oír la voz del monstruo de debajo de la cama, quería estar sola por una vez poder oír mis pensamientos sin una voz sibilina en mi cabeza envenenándolo todo.

-¿Lo hacemos?
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Vie Oct 29, 2010 5:26 pm

Orgullosa , codiciosa y testaruda, unas cualidades que ella poseía, para algunos podían ser cualidades, para otras personas defectos pero en el fondo eran unas palabras definían perfectamente a Daphne, no podía creer como podía ser tan …así…¿No iba a ser capaz de dejarle morir en paz?, ¿No iba a hacerle un último favor entregándole aquel anillo a sus sucesores?, ese anillo tenia que seguir pasando de madres a hijas, así lo había querido Katherin y asi se iba a hacer aunque por ello tuviese que hacerlo él mismo . Las palabras de esa mujer ya no tenían efecto sobre él, la había calado, intentaba conseguir siempre algo, siempre poniendo escusas, pero no siempre se gana y aquella vez seria la primera vez que perdería. No podía creer tantas ganas que tenia de morir aquella mujer, seguramente no habrá sufrido en su vida ni 1/3 de lo que lo habia hecho él y ya se estaba quejando de aquella forma. ¿Tan ansiosa estaba de conseguirlo?. Cada persona por mucho que quisiese cambiar, por mucho que lo desease nunca lo conseguiría, estaba seguro de que Daphne en el fondo deseaba no ser como era pero cada uno tenia su molde, un “molde” imposible de cambiar.

-¿No puedes cambiar eh?, nisiquiera por una vez en tu vida puedes intentar mejorar…hacerle un favor a un familiar, a alguien que sin él tu ahora mismo no estarías aquí…-Lucius se acerco un poco mas a ella, odiaba esa forma de ser suya, tal vez porque era demasiado parecido a la que él tenia, no podía soportar a alguien como él y al parecer había heredado la genética de su mujer pero aquel temperamento y testarudez de él mismo. Guardo un ligero silencio, deseaba agarrarla por el cuello y golpearla hasta dejarla insconsciente, deseaba destruir algo bello, golpearla hasta destruir su precioso rostro pero se sentía incapaz, en el fondo…muy en el fondo le gustaba como era.

-Se nota que eres una Crowe…no podemos cambiar, tenemos nuestro propio “molde”, no nos importa nada lo que piensen los demás, solamente buscamos nuestro beneficio propio…pero ser asi, me ha traído muchos problemas a lo largo de la vida...-Guardo otro ligero silencio y se acerco un poco mas a ella, con su mirada clavada en sus ojos.-Seguimos el camino en el que siempre hemos estado…siempre tomamos el mismo camino…es la solución mas facil-Dijo con una ligera sonrisa en su rostro. a vida…nunca era como queríamos, era una sinfonía agridulce, nunca estaba a nuestro gusto, siempre nos sorprendía y nada, absolutamente nada ni nadie golpea mas fuerte que la vida. A él ya le había demostrado aquella sensación en varias ocasiones, le había dejado rendido, le había dejado totalmente K.O, sin ganas de vivir pero ahora mismo no podría morirse tranquilo sin saber que la tradición de su mujer no seguiría por culpa de una niñata consentida.

-Asique…pudrete en el infierno ahora mismo si es lo que quieres, hay tienes el sol, puedes morirte sin ningún problema…muerete sin hacer nada honrado en la vida… yo no pienso morirme hasta no cumplir el deseo de mi mujer…Dame el anillo, yo mismo se lo llevare a tu hermana y a sus descendientes..seguro que ellos lo saben aprovechar de verdad….-Quisiese o no, Daphne le daría el anillo, aunque se lo tuviese que quitar por la fuerza, entendía que no pudiese cambiar, él tampoco lo podía hacer pero era su ultima voluntad de su mujer y era para él era algo sagrado y lo iba a cumplir.
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Vie Oct 29, 2010 5:47 pm

Una carcajada amarga escapa de mis labios al oírle hablar, se notaba que no me conocía. Sí, hacía aquello por mi propio beneficio, porque quería morir, pero él jamás comprendería los motivos, lo que había detrás de cada uno de mis actos, lo que yo misma era. No importaba realmente, estaba más que acostumbrada a que todos vieran sólo el exterior, la hermosa coraza y la primera capa de mi misma, nadie jamás, en ochenta y dos años me había visto como era, sólo mi madre lo vio alguna vez pero ella está muerta y desde entonces para todos sólo fui una hermosa muñeca y nada más.

-Jamás pedí estar aquí, me atrevería a decir que hubiese sido mejor para todo el mundo que no estuviese, tú no sabes todo lo que he hecho, no me conoces, sólo ves lo que yo quiero que veas. Lo que ve todo el mundo, una bella coraza y la capa más superficial de personalidad, ni tú ni nadie me habéis visto jamás ni como persona ni como nada, sólo un simple objeto ¿Cambiar dices? Porque debería cambiar por aquellos que sólo me consideran una muñeca, me lo consideraron estando en vida y como vampira también. Ahora tú quieres que haga algo por ti dado que somos familia ¿Acaso tu me has visto alguna vez como tal? Has llegado a comprender porque soy como soy, porque digo lo que digo, ¿Has visto alguna vez como soy de verdad? No, dices que somos familia, no me consideras como tal ni a mi ni a mi madre ni mi abuela ni hermana y lo sabes-
siseo enfadada. No, enfadada no, molesta, cansada de todo, sin verdaderas ganas de conseguir, se podía decir que hasta decepcionada. Quizás había esperado que alguien por fin viera como era de verdad debajo de todo lo que aparentaba, que viera los motivos por los cuales era así, era obvio que había sido en vano, y era evidente que si él no lo veía nadie lo iba a hacer jamás ¿Por qué era importante para mi que alguien me viese realmente? Ni yo misma lo sabía, quizás porque los únicos momentos en los que había sido medianamente feliz fueron cuando me veían en realidad y cuando estos desaparecieron comenzaron las pesadillas sin final.

-Esto no tiene nada que ver con los Crowe ni con moldes Lucius ni con caminos. Simplemente no lo entiendes porque no lo quieres entender- siseo saliendo de la habitación, no se si dice algo más. Oigo que dice algo sí, pero no escucho las palabras, simplemente necesito salir de ahí ahora, necesitaba salir ala calle pero no podía porque estaba encerrada por la maldita luz solar de modo que hago lo único que puedo hacer, encerrarme en otra habitación con llave apoyando la espalda en la puerta quedando sentada en el suelo. En mi mano aun llevo el anillo de mi madre. De haberlo querido hubiese podido dárselo a Lisa, sabía como localizarla puesto que por mucho que dijese lo contrario si que había estado observándola, pero no quería hacerlo, había visto que había echo mi hermana con todas las cosas que habían sido de nuestros padres y no quería que el anillo callese en sus manos ¿Lucius creía que yo era un monstruo? Tenía suerte de no haber conocido a Lisa, por fortuna ella era mortal y no tardaría en sumirse en el descanso. Aunque si había podido descubrir algo, era exactamente igual a mi padre o peor todavía. Y sus hijos eran iguales a ella.

No, no intentaba ser buena ni proteger el anillo ni nada por el estilo, pero me negaba a que mi hermana hiciese con él lo mismo que había echo con el resto de las pertenencias, ella, que todavía era humana era incluso más monstruosa de lo que yo jamás fui. Con pesadez cierro los ojos intentando tranquilizarme, hacía mucho que no perdía los papeles así, hacía mucho que no dejaba que esa parte de mi que quedo enterrada con siete años, la Daphne que una vez fue saliera, no quería recordar quien fui una vez porque hacía daño, era simple y sino podía salir a la calle para huir un rato de mi misma, sólo podía encerrarme en una habitación y esperar a que se me pasase.

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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Sáb Oct 30, 2010 12:06 pm

Lucius cierra sus puños con todas sus fuerzas, aquella felicidad que hace un momento se encontraba en él desaparece por completo convirtiéndose en ira enfocada hacia Daphne. Era una maldita niña malcriada, no aguantaba escuchar la realidad, se creía que era una especie de Martir , se creía que era la única persona del puto mundo incomprendida, el centro de universo y que todos deberían compadecerla. ¿Quién demonios se creía?, no era mas que la misma mierda que todo el mundo, no era mejor ni peor por ser lo que era simplemente era. Deseaba cerrarle esa bocaza ha base de golpes, nadie , absolutamente nadie ni nada tenia ningún derecho para hablarle de aquella forma, era una puta desagradecida, eso era lo que era Daphne . Contemplo como antes de que él terminase sus palabras y le dijese que le entregase el anillo ella se giraba y se dirigía por el pasillo hacia su habitación, le había dejado con la palabra en la boca, siendo una maleducada, se comportaba igual que una colegiala, igual que una niña rebotada, en vez de afrontar los problemas como un adulto que era y dar la cara ,se escondía, se ocultaba en su habitación a lloriquear pensando asi de alguna forma que Lucius tendría alguna especie de compasión por ella, ¡Y una mierda!.Cuando decía que no era mas que una niña malcriada…en realidad lo era y no había mas.

No decidió seguirla, se quedo quieto contemplando el oscuro pasillo sin decir nada, aún sintiendo la ira recorrer sus venas, ganas no le faltaban para darle un par de ostias y que despierte de una puta vez de ese sueño, que viva la puta realidad, que no se crea una mártir incomprendida por el mundo. Lucius respiro profundamente y cerro los ojos intentando asi relajándose aunque en realidad no desease hacerlo y entrar a su habitación hasta dejarle esa “bella coraza” según ella hecha una basura. Tenia que encontrar una forma de que ella le diese aquel anillo, no le importaba si no la volvía a ver, realmente ahora mismo le importaba una mierda, sabia que su familia seguía viva, que su mujer había conseguido sobrevivir sin él y criar a una hija sin su ayuda…lo único que necesitaba pare sentirse conforme ya del todo era entregar aquel anillo a la hermana de Daphne y terminar con aquella pesadilla de una vez para comenzar otra, el infierno. El vampiro empezó a avanzar por el pasillo a paso lento, tranquilizándose para no soltarle ninguna ostia a la vampira en cuanto la viese, la paciencia nunca había sido uno de los fuertes de Lucius, mejor dicho nunca había tenido paciencia y en aquella ocasión estaba experimentando lo difícil que era aguantarse aquella ira y no explotar destrozando todo a tu alrededor y sembrando el caos.

Se detuvo enfrente de la puerta de la habitación que se encontraba Daphne, se quedo plantado allí delante unos segundos pensando en las palabras que diría. Llamo un par de veces a la puerta suavemente, no deseaba ser brusco. Con la mano derecha en el pomo de la puerta giro la muñeca lentamente para abrila , pero la puerta esta cerrada con llave.

-¿Puedo pasar?-Pregunto amablemente y calmado . Tenia que hablar, tenían que arreglar esas diferencias , tenían que morir.-Daphne…¿Porque dices que te he visto como un simple objeto?, sabes que no es asi….-Tenia una ligera idea a que se refería, siempre aparentando algo que no era, como ella misma había dicho tras una mascara superficial de muñequita bella se ocultaba algo terrible, una mente perversa incapaz de dejarla cinco minutos en paz.-Ahora tienes que confiar en mi…abre la puerta..y hablemos…-
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Sáb Oct 30, 2010 1:43 pm

No se si Lucius me ha seguido, no me importa sólo necesitaba huir de mi misma un rato, ser otra persona, ser un pájaro, poder volar, salir de aquí, poder ser libre de todo, de mis recuerdos, pensamientos… Todo, necesitaba librarme de todo y volar, poder tener cinco minutos para descansar para poder estar tranquila, para no sufrir. Sabía que no lo podía conseguir, sabía que era algo imposible, lo que pedía no se podía cumplir y seguramente mañana recordase todo esto como una pesadilla y volvería a ser la Daphne de siempre, fría, cruel y manipuladora, pero ¿Esa era la verdadera Daphne? ¿O la verdadera Daphne era alguien que había muerto antes de poder desarrollarse y su cuerpo había sido ocupado por otra cosa? Algo más dañino, más cruel, más oscuro, que sí, comenzó a crecer con Daphne pero al quedar una anulada se convirtió en la parte principal de ella.

La voz de Lucius hace que gire un poco la cabeza a la puerta. No, no abro, en su lugar sigo sentada en el suelo mientras mis ojos se clavan en un espejo. Un espejo que le devolvía la imagen de la perfección, un pelo perfecto, unos ojos perfectos, unos labios perfectos, una figura perfecta. La gente sólo veía eso, la brillante superficie, algunos llegaban a ver su cara más oscura, la que había predominado durante años y que se reflejaba a veces en sus ojos, nadie veía nunca el como debería haber sido, esa parte de ella que había quedado anulada pero no se había extinguido no del todo, pero nadie lo veía, nunca. En ese aspecto siempre había estado sola.

No creía en príncipes azules de brillante armadura, no creía en princesas secuestradas por un dragón encerradas en lo más alto de una torre. No, todos los príncipes acababan destiñendo y las princesas envejecían marchitándose como una rosa… Y sin embargo, a veces, sólo a veces deseaba que esos cuentos fuesen verdad, a veces deseaba ser salvada de la oscuridad, pero sabía que eso no iba a pasar, los monstruos no tenían ese derecho.

-Tú y todos sólo veis lo más inmediato, no miráis más allá, sólo en la superficie. No quiero volver a ver a Lisa, la odio ¿Por qué ella que es mil veces peor que yo sigue siendo humana y yo me convertí en un monstruo? No es justo. Ella ha cometidos tantos o más pecados que yo, no le tiene respeto a nada-
digo en un susurro pero lo suficientemente alto como para que mis palabras atravesasen la madera de la pared y llegasen a Lucius mientras apretaba mis puños clavándome las uñas en las palmas de mis manos, poco me importaba el dolor.

-Al principio, durante unos años la estuve observando, vi como se casó con un hombre únicamente por su dinero y vi como se deshizo de todas las cosas de mi madre sin ningún miramiento. Simplemente las tiró como si fuesen basura, se deshizo de todo, sólo guardó algunas cosas de nuestro padre, de mi madre no quedó rastró, como si nunca hubiese existido para ella- continúo con los dientes apretado. Odiaba a mi hermana, la había odiado desde que nació pero luego ese odio fue fortaleciéndose, y tras ver lo que había echo con mi hermana se había vuelto definitivo.

-Vi como planeó la muerte de su marido con su amante, vi como mató a ese mismo amante mientras criaba a sus hijos para ser como ella. No es justo que ella siga siendo humana y yo no, no quiero volver a verla porque si me la encuentro alguna vez sé que la mataré por haber echo que nuestra madre desapareciese de todos los recuerdos. Lo único que queda de mi madre son las cosas que yo tengo- mis dientes rechinan al tiempo que en mis ojos arde la ira al recordar a mi hermana, la quería destrozar, le quería hacer la vida miserable y no la quería cerca. La odiaba por haber echo desaparecer a nuestra madre y la odiaba por seguir siendo humana y yo no.

-Yo sólo quería ser feliz, nada mas…

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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Dom Oct 31, 2010 1:58 pm

La puerta seguía sin abrirse, parecía que lo que había dicho le había resbalado a Daphne, le había dado igual y que siguiese tras aquella puerta ocultándose del mundo, ocultándose de la realidad, ocultándose de Lucius. El vampiro no tenia ninguna prisa, tenia todo el tiempo del mundo para que Daphne abriese la puerta y pudiesen hablar como personas civilizadas, no como un padre y una adolescente enfadada con el mundo, que en aquel momento era lo que mejor describía aquella situación y no era muy comoda para el moreno. -Nunca miráis mas alla…. miráis en la superficie…”, eso dejo algo confuso a Lucius, sin saber muy bien pensar a que se refería si todos se fijaban en su físico o solo se fijaban en la primera “capa” del carácter de Daphne por así llamarlo, pero en cualquiera de los dos casos, Lucius no se fijaba en su físico ni tampoco en la superficie de su personalidad, intentaba ver mas allá de ella, descubrir que ocultaban esos ojos pero no era tan sencillo, era una mujer que guardaba muy bien sus sentimientos y pensamientos. Parecía que aquello iba para largo asique apoyo su espalda en la pared que había al lado de la puerta y empezó a escuchar todas y cada una de las palabras de la vampira.

Al oir todo lo que había dicho, sintió en cierta parte compasión por ella, no era mas que una pobre muchacha que deseaba ser normal, ser humana, tener una vida normal, ser feliz, tener un marido, tener una familia, nacer, vivir y morir ..pero todos esos sueños habían desaparecido al convertirse en el monstruo que ahora mismo era. Lisa, así se llamaba su hermana lo había oído antes pero hasta aquel momento no se le había quedado el nombre, según había dicho la vampira su hermana era una verdadera “Cabrona” y realmente todas las ganas de entregarle el anillo a ella habían desaparecido rápidamente, ya no le deseaba entregarle aquel anillo a ella ni a sus descendientes sabiendo que lo tirarían, para eso preferiría que se lo quedase Daphne y que ella muriese con él puesto.

Se había quedado sin palabras, no sabia que decir para consolarla o ayudarla, ese tipo de cosas nunca habían sido su fuerte y ahora se plantaba ante él un desafío . Crowe dejo escapar de sus labios un pequeño suspiro , ”Menuda cruz …”Se dijo a si mismo mientras pensaba sus palabras detenidamente y no cagarla.

-La vida nunca ha sido justa con nadie, no hace excepciones, tu hermana pagara su castigo tarde o temprano, todo el mundo tiene su castigo si eso te reconforta…El mundo para nosotros no es alegría y color y para casi nadie lo es, es un lugar terrible y por muy duro que seas…es capaz de tenerte sometido permanentemente si no se lo impides…- Guardo un ligera silencio mientras seguía con su mirada clavada en la puerta.-Y aunque creas que no…yo te entiendo Daphne, se lo que es sentir que la vida a sido demasiado injusta contigo, que te haya golpeado tan fuerte que te haya dejado sometido durante mucho tiempo….pero no se puede volver al pasado, ojala se pudiese y pudiese cambiar muchas cosas y nunca terminase siendo lo que soy ahora…-Esperaba llevar buen camino por el momento, esperaba no haberse equivocado en nada al hablarla, se podia notar como la vampira podia llegar a ser muy testaruda pero no sabia ahsta que punto esperaba que sus palabras la ayudasen.


.Tienes que enfrentarte a tus demonios, tienes que enfrentarte a tu pasado....no puedes seguir viviendo sometida...-
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Dom Oct 31, 2010 4:22 pm

-Mi hermana jamás pagará por nada de lo que ha hecho. Quien cree que pagará es porque cree que hay algo después de la muerte, ni ella ni yo lo creemos, así que a efectos inmediatos no pagará jamás- digo con cierta amargura para luego seguir escuchando sus palabras mientras mis ojos siguen fijos en el espejo, deseaba romperlo en mil pedazos, romper mi propia imagen, no podía hacerme nada a mi misma, pero al menos podía hacérselo a mi imagen reflejada en un espejo.

Conforme escucho las palabras de Lucius me siento de rodillas mirando ahora la puerta, dejando de estar apoyada en ella mientras ladeo mi cabeza sin perder detalle de sus palabras, sabía que el lugar no era un lugar bello donde uno pudiese ser feliz, de hecho dudaba haber conocido a alguien feliz alguna vez, todos siempre de alguna manera eran desgraciados. Había aprendido a vivir con ello y ya raramente me importaba, lo odiaba es verdad, pero ya apenas me importaba puesto que no había nada que se pudiese hacer al respecto.

Con lentitud y sin levantarme del suelo levanto el brazo volviendo a girar la llave para abrir la puerta, si bien no me muevo de mi posición, sabía que tenía razón y era posible que en ochenta y dos años él fuese la persona que mejor hubiese podido comprenderme aun sin llegar a hacerlo del todo. No, nadie podía comprenderla del todo porque no les dejaba acercarse lo suficiente a quien era yo en realidad, no quería que se acercasen pues eso les podría dar la ventaja para destruirme psicológicamente más de lo que lo hacía el monstruo de debajo de la cama que incluso ahora seguía susurrándome al oído siempre con esa misma voz suave, melodiosa, hipnotizante pero que al final sólo te traían desgracias y miserias.

-Yo sólo tengo un demonio ya te lo dijo, dos si me cuento a mi misma, pero en esencia sólo está el monstruo de debajo de la cama y sé que no le puedo vencer, siempre, siempre va a estar ahí y sé que jamás podré librarme de él por mucho que lo intente. Esa misma seguridad la tengo con que mi hermana no pagará por lo que ha hecho ni sus hijos ni sus nietos. Ella pudo tenerlo todo, una vida humana, la oportunidad de pasear bajo el sol, pudo ser feliz y lo único que hizo fue dejar que sus hijos se sumieran en el abismo, ella misma los llevo. Vale, yo no quería casarme ni seguir los estereotipos de la época en que viví, pero tampoco me hubiese dedicado a matar a mi propia familia ni al marido con quien mi padre tenía planeado casarme. Podría haberle hecho la vida miserable, sí, pero no le hubiese matado- digo a través de la puerta mirándola sin apenas parpadear ¿Por qué contaba todo esto? Ni yo lo sabía, pero era como un dique que se rompía. Lucius al menos había podido elegir, no el convertirse en monstruo pero en su vida había podido elegir que camino tomar, yo no, a mí me vino impuesto.

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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Lun Nov 01, 2010 3:16 pm

Creencias Ateas, esas era las creencia de la familia Blackwell, no podía creer como sus descendientes no podían creer en Dios, con lo religiosa que siempre había sido la familia Crowe, aunque el rechazo a la creencia en dioses o deidades no era algo que en su época se viese, los tiempos cambiaban pero las personas no. Daba igual si creías en Dios, en Buda o en cualquier otro de los dioses de todas las religiones que se encuentran en el mundo o simplemente en ninguno, el que se comporta mal, el que ha destruido lo bueno, lo bello tiene su merecido tarde o temprano, antes de morir o después de morir pero lo tiene, de eso estaba seguro, la vida era injusta pero sabia que la muerte lo era. La puerta suena como que se ha abierto, parecía que al final la “adolescente” se había decidido por dar la cara y hablar como personas civilizadas y adultas, cara a cara, sin tener que ocultarse nada, aunque en el fondo ambos se ocultaban cosas y ambos lo sabían.

Las miradas se cruzaban y ambos mantuvieron la vista en los ojos del otro, en silencio durante unos instante para seguidamente ella empezase a hablar. Como había dicho antes la vida no es para nada justa y por mas que le costase admitirlo Ella tenia razón, su hermana había tenido la oportunidad de ser feliz, de disfrutar de algo que Daphne había deseado con todas sus ganas, ser feliz, tener una agradable familia no de pequeños mosntruillos, disfrutar de la luz del sol, pasear en un día ,disfrutar de la compañía de gente normal, de gente que no tiene que matar para sobrevivir, de monstruos. En el fondo, Daphne no era mas que una pobre niña encerrada que deseaba volver a ser pequeña, deseaba volver a ser feliz y los únicos momentos de cuando era feliz son cuando era pequeña.

Lucius sin aún decir palabra dio un par de pasos hacia delante y se puso de rodillas enfrente de la vampira, quería estar a su misma altura, no quería mirarla desde arriba y sentir ese aire de superioridad recorrerle, simplemente quería sentir como ella y para eso intentaba ponerse en su situación.

-Puedes librarte de ese mostruo, estoy convencido de ello. Eres alguien fuerte y solamente tienes que encontrar la manera de hacerlo…tienes que convencerte a ti misma de que eres capaz de hacerlo, sino ese mosntruo se alimenta de esas dudas y esas debilidades.-Guardo un ligero silencio, aún con sus ojos clavados en los verdosos de Daphne.-Yo no elegí este camino, el camino me eligió ami…Es lo que tienes que pensar, no somos responsables de ser lo que somos, y no se puede dar marcha atrás y cambiar todo, tenemos que seguir hacia delante, no te martirices pensando en como habrias vivido si hubieses sido normal…eso solamente te causara mas dudas y mas sufrimiento.-
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Mar Nov 02, 2010 12:46 pm

Me quedo quieta dejando que Lucius se acercase y pusiera a mi misma altura, no quería levantarme y no lo iba a hacer, para él era fácil decir que podía con el monstruo de debajo de la cama, yo sabía que no podía, que siempre me acompañaría, que siempre estaría a mi lado torturándome, por eso no quería seguir en la tierra, era muy molesto saber que ibas a vivir eternamente y durante esa eternidad siempre estaría esa maldita voz susurrándote al oído una y otra y otra vez, sin descanso, sin dejarte cinco minutos para organizar los pensamientos de una manera más o menos coherente.

“¿Acaso eso importa pequeña? Yo soy tú a fin de cuentas, soy tu verdadero ser, soy tus deseos frustrados, tus ansias de sangre y tu guía en la vida. No puedes escapar de mi y lo sabes, los dos lo sabemos ¿Qué puede saber él sobre ti? Te ha conocido hace apenas dos semanas, yo llevo contigo toda tu vida” la voz del monstruo se filtra de nuevo por mi cerebro obligándome a cerrar los ojos con fuerza brevemente, por doloroso que fuera, él tenía razón, siempre la tenía, yo era su marioneta y él me manejaba como quería. Normalmente eso no me importaba pues yo misma era un monstruo y no me planteaba si lo que hacía estaba bien o no, pero en los días que mi escasa conciencia despertaba y me volvía medianamente humana haciéndome recordar quien fui una vez la sensación era realmente dolorosa.

-No Lucius, no puedo, ese monstruo es parte de mí, tanto como lo son mis ojos, mi voz, mis brazos, mi piel, pero la diferencia es que él no es visible, siempre está ahí, siempre sabe todo lo que quiero o deseo, lo sabe todo sobre mí. No es algo de lo que te puedas librar cerrando los ojos e intentando convencerte de que no existe, porque si que lo hace- digo tras abrir los ojos negando lentamente dejando que las ondas de mi pelo se muevan pausadamente al tiempo que oigo en mis oídos la estrepitosa y horripilante risa del monstruo de debajo de la cama mientras se agita bajo el colchón y sus espeluznantes ojos brillan ansiando destruir algo hermosa, durante años me había destruido a mi y este parecía ser su deporte preferido.

-En mi caso parcialmente si que soy responsable, conocí a Alexander cuando era humana y durante un tiempo seguí con él como humana sin saber nada de los vampiros, hasta que un día lo descubrí con lo que las únicas opciones que le quedaron fueron o matarme o transformarme. Estaba obsesionado conmigo así que matarme no me hubiese matado y opto naturalmente por la otra opción- replico encogiéndome levemente de hombros, sabía que no tenía caso lamentarse por esos actos, no había vuelta atrás y cuando ocurrieron al monstruo no pareció molestarle lo más mínimo. Al contrario, le alegro, dijo que así ya era prácticamente un monstruo completo.

“En el fondo tu también lo ansiabas, tu vanidad lo ansiaba, jamás te gustó la idea de envejecer y que tu deslumbrante belleza se marchitase y el ser un monstruo te garantizaba seguir siendo hermosa por fuera aunque por dentro estés podrida. Ha sido luego cuando has recapacitado sobre lo que perdiste, niña tonta. Ahora lo tienes todo y lo quieres desechar ¿De verdad crees que te dejaré buscar el descanso eterno?”

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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Mar Nov 02, 2010 6:30 pm

La vampira niega con la cabeza tras su comentario, se notaba que no podía de su parte para librarse de aquel “demonio”. Por mucho que Daphne negase de que era imposible librarse de aquella voz, sabia que era capaz de conseguirlo, solamente que ella no se lo proponía enserio o tal vez temía librarse de ella, después de toda una larga vida con aquel “monstruo” dentro de su mente no quisiera deshacerse de él, como ella misma había dicho era una parte de ella y tal vez sin esa parte se puede sentir desprotegida e insegura. Todo era mas difícil y complejo de entender de lo que parecía, tal vez no era un “demonio”, sino simplemente su subconsciente y ella no era consciente de ello. Lucius tenia una cosa realmente clara, ella era capaz de librarse de él, había aparecido de la nada de su mente, del mismo modo puede desaparecer , solamente hay que encontrar el modo adecuado de conseguirlo. La vampira había desarrollado en su mente aquel demonio por un trauma que había tenido de pequeña, eso nos daba una pista de donde había salido, ahora solamente había que encontrar la forma de destruirlo.

Al parecer ella si había elegido el “camino”, ”Increible…menuda elección mas estupida”..Pensó para si mismo, ella había preferido convertirse en aquel monstruo que en morir, había sido una decisión realmente absurda y estúpida y estaba seguro de que ella no había sido consciente de lo que de verdad estaba a punto de hacer , al menos ahora se arrepentiría de haberla elegido. En cambio, a él no le dieron esa oportunidad de elegir entre la muerte o convertirse, simplemente se convirtió y no hubo mas. El vampiro no era psicólogo, nunca se había enfrentado a cosas como aquellas y la verdad es que él tampoco estuviese muy cuerdo pero tenia una ligera idea a que se podía deber aquel trauma que la comia por dentro poco a poco haciendo que aquel “demonio” no dejase de existir. Nunca, estaba seguro de que nunca había liberado aquella ira, aquella rabia hacia su padre por asesinar a su madre, a su abuela por ocultarlo, a su hermana por ser lo que era y no apreciarlo, hacia Alexander por convertirla en lo que era…aquella rabia pensaba que podía seguir fluyendo por sus venas y la única manera era liberarla.

-Se nota que no pones de tu parte…pero aún asi te voy a ayudar…-Dijo para acto seguido ponerse de pie y tenderle la mano a Daphne para ayudarla a levantar del suelo como buen caballero que era. Una vez ella de pie continuo, esperaba que lo que iba a decir a continuación tuviese algún efecto y consiguiese enfadarla y conseguir que le golpease con todas sus fuerzas, que desatase toda esa ira con él, que le odiase como odia a su familia.-Tienes toda la culpa de ser como eres, tu padre asesino a tu madre y tu lo ocultaste, te callaste como una guarra... no contaste la verdad…ocultaste a un asesino por lo cual eres igual de culpable que él, tu mataste a tu madre y te mereces este castigo que estas sufriendo y mucho mas…odias a tu hermana por ser algo que nunca conseguiras , eres una maldita envidiosa, si no hubieses sido tan estúpida y hubieses elegido bien tus decisiones hubieses sido feliz pero no es asi…eres una desgraciada . No eres mas que escoria, del mismo montón de mierda que todos. Elegiste el camino de ser el monstruo que eres, es toda tu culpa ser lo que eres…¿A que de verdad sientes la necesidad de matar a alguien?, ¿De acabar con toda la escoria del mundo? ¿A que sientes el deseo llenar de crudo todas esas bonitas playas que nunca lograras conocer ni pisar?,¿A que deseas destrozar todo aquello que nunca podras observar ni conocer?...¿A que me odias?.-Dijo Lucius con su mirada clavada en los ojos de Daphne fijamente, con una ligera sonrisa burlona y fanfarrona dibujada en sus labios, sus palabras habian sido duras y realmente crueles, de verdad no pensaba de aquella forma pero queria que ella liberase aquella ira retenida y aquella rabia hacia todo el mundo y hacia toda su familia.


-!Vamos!, !Golpeame!,!Matame!-Lucius la dio un fuerte tortazo en la mejilla para ya terminar de colmar el vaso.
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Miér Nov 03, 2010 3:41 pm

Las primeras palabras de Lucius me suenan a chino ¿Ayuda? No necesitaba ayuda, necesitaba que me matasen ¿Es que no le había quedado claro? Al parecer el monstruo de debajo de la cama también lo encuentra sumamente divertido pues comienza a reírse haciendo que esa risa oscura y macabra resuene horripilantemente dentro de mi cabeza haciéndome arrugar la nariz para soportar las burlas que oigo dentro de mi cabeza. No me da tiempo, Lucius comienza a hablar, al mismo tiempo que el monstruo.

“¿Ves? Incluso él lo sabe, no es diferente a lo que yo te he ido mostrando estos años ¿Verdad? Acéptalo, toda la culpa es tuya, eras un monstruo, naciste para ser un monstruo y morirás siendo un monstruo, la humanidad te fue negada para siempre. No te esfuerces pequeña princesa” susurra la voz maliciosamente en mi oído cambiando su habitual tono meloso por uno más ronco, más duro, uno muy similar a la voz de Lucius, repitiéndome lo que tantas veces me había dicho, lo que parecía ser la única verdad ¿Por qué tendría que tratar de ser humana? ¿Por qué tratar de enmendar mis errores? La luz me había sido negada, era hija de las tinieblas y en mi corazón o había sitio más que para la oscuridad.

-Sólo repites lo mismo que el monstruo de debajo de la cama me ha repetido una y otra y otra vez durante toda mi vida. Sí, deseo destrozar todo aquello que es blanco, deseo que lo puro se rompa en mil pedazos y deje de existir, pero no te odio, no has hecho nada para que te tenga que odiar. Al contrario me libraste de Alexander tal y como yo quería-
digo controlando mi voz meticulosamente para que no me tiemble debido a la ira, sabía que no era la voz de Lucius la que me hablaba en la cabeza, sino la del monstruo de debajo de la cama con una nueva treta, muy efectiva, sin duda, pero una treta a fin de cuentas.

Durante un momento cierro los ojos para controlar la ira que siento, para no dejar que esta se desborde, después de todo yo no era una vampiresa que se dejase llevar por la violencia. Al contrario, yo me movía en el plano mental, rompía la mente para destruir, era más lento pero se conseguían mejores efectos que con la fuerza bruta. Antes de abrir los ojos siento un fuerte dolor en mi mejilla y el sabor de la sangre lleva hasta mi lengua cuando mis colmillos rasgan débilmente mi labio inferior haciéndole brotar débiles manantiales de sangre.

Una bofetada, era la primera vez en toda mi vida, tanto humana como vampiro que alguien me levantaba una mano y eso se podía ver en el odio que chispeaba en mis ojos verdes como llamas del infierno mientras apretaba los puños clavándome las uñas en mi blanca piel hasta hacerme sangre de nuevo. Con un rápido movimiento de asesto un puñetazo antes de quedarme parada frente a él, jamás me habían levantado la mano y no iba a dejar que lo hiciesen ahora. No vuelvo a golpear pero la rabia se sigue viendo a través de mis ojos.

-Lucius, te aconsejo no seguir por ese camino, es resbaladizo.

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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Miér Nov 03, 2010 6:35 pm

Deseaba ayudarla y no sabia si aquello conseguiría hacerlo. ”Ayudar”, aquello era algo que nunca lo había hecho, nunca sin tener a cambio algo de beneficio propio, en aquella ocasión no lo hacia por él, sino por Daphne. Podía estar convencido de que le haría descargar toda esa ira que tenia, la familia esta para algo y en aquel momento la demostraría que le tendrá en los buenos y malos momentos. Ella ni se había inmutado, parecía que estaba sumergida en sus pensamientos, entre escuchándole a él y escuchándose a si misma…parecía increíble , todo lo que le había dicho, todas aquellas cosas crueles y se lo había tomado bastante “bien”, aunque se le podía notar como se encontraba tensa , deseando descargar ese odio y esa ira con algo o alguién. ” pero no te odio, no has hecho nada para que te tenga que odiar .“ Sabia que no le odiaba pero no tardaría mucho en odiarle, quería que le odiase como a su padre, como a su hermana, como a Alexander…como a todas esas personas que le han hecho su existencia imposible. Una amplia sonrisa burlona y divertida aparece en el rostro de Lucius, no era por nada en especial simplemente quería hacerla enfadar aún mas, haciéndola entender que le importaba una mierda sus comentarios, quería que descargase toda esa ira acumulada con él, que le golpease tan fuerte y tantas veces hasta que se despellejase los nudillos, hasta que esas ansias de matar desapareciesen de su mente.

El tortazo que le da el vampiro hace que resuene en toda la habitación, en cierto modo se sintió a gusto por darle aquel golpe, se lo había estado reservando mucho tiempo y ya iba siendo de que lo hubiese soltado, por la mirada y el rostro que pudo Daphne, pudo asegurar que nunca la habían puesto un dedo encima, al fin aprendería que no era un único y precioso copo de nieve, que nadie podía tocarla por esa belleza que poseía…con él aquello no funcionaba. Ella no se quedo de brazos cruzados y le soltó un directo de derecha directo hacia el rostro del vampiro, no se aparto , simplemente permaneció inmóvil esperando que aquel golpe le interceptase. El puño golpeo su mandíbula, la verdad no había sido un gran puñetazo, le habían dado muchos mejores a lo largo de su vida y aquel le había decepcionado considerablemente. Tras el golpe Lucius vuelve a sonreír mostrando así la hilera de dientes y como empezaban unos pocos de ellos a bañarse de sangre a causa del golpe.

-¿Eso llamas tu un puñetazo?...eres patética…al igual que tu madre…-Dijo aún con esa sonrisa macabra en su rostro para acto seguido lanzar un escupitajo al suelo lleno de sangre. Quería sentir la ira de Daphne, quería sentir el odio de ella hacia todo el mundo en él.-¿Acaso me tienes miedo?...suelta esa ira…desata ese fuego que te consume por dentro conmigo...se que me odias, en el fondo estas deseando golpearme hasta matarme…¿Por qué no lo haces?, eres patética…-.¿Quien nos iba a ayudar?, ¿Quién iba a luchar por nosotros?, ¿Quién va a hacernos creer?...absulotamente nadie, por eso al menos se tendrían que apoyar un poco entre ellos, y que mejor forma que empezando a desahogar su ira que ha tenido tanto y tanto tiempo acumulada en ella. Si ella no tenia lo que tenia que tener para enfrentarse a su “demonio” interior, la tendría que ayudar, se rendia sin antes intentarlo de verdad...Conseguiria que mañana se sintiese mejorera lo mínimo que podría hacer por un familiar suyo, debía mucho a su familia, la había dejado tirada, abandonada, ya iba siendo hora de empezar a tomar un camino correcto.
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Jue Nov 04, 2010 4:50 pm

Al oír de nuevo sus palabras aprieto los dientes enfadada intentando controlarme, desgraciadamente y aunque en muchas ocasiones puedo mantener el estoicismo, también soy una persona que no soporta las que la toreen y en ese aspecto es fácil que entre en el juego mientras el monstruo de debajo de la cama sigue riéndose divertido por la situación al tiempo que mis ojos lanzan chispas de pura rabia contenida burbujeando, luchando por salir y destruir.

-Bueno, puede que yo sea patética pero no lo seré tanto como tu esposa e hija a las que abandonaste, apuesto a que siquiera intentaste ver que tal les iba- siseo venenosamente mientras sigo con los puños apretado temblando de furia mientras intento controlarme, evidentemente lo que acababa de decir no lo pensaba, pero cuando me cabreaba atacaba y escupía veneno. Y ahora le iba a tocar a Lucius al haber sido quien lo había provocado, sabía que lo que iba a decir ahora era cruel, pero no podía parar una vez que empezaba.

-No eres tan importante para que te odie, no has hecho nada al respecto, al revés, me das lástima, primero abandonaste a tu mujer y a tu hija a su suerte. Luego has estado más de seiscientos años matando y pecando como el demonio que eres. Cuando me conociste resultaste sumamente fácil de manipular par que matases a Alexander aunque pensaras que lo hacías por tus motivos, luego vas y me besas para descubrir que soy tu descendiente y para rematar la faena, me muerdes y chupas la sangre. Tienes la lista completa ¿Te has dado cuenta?-
mi voz esta vez sale aterciopelada, melosa, como un dulce néctar para los oídos que se filtra al cerebro aturdiendo los sentidos. La misma voz que usaba el monstruo de debajo de la cama conmigo cuando me hablaba y torturaba, a veces incluso he llegado a pensar que es el propio monstruo quien habla usando mi voz, por supuesto esto es ilógico dado que yo recuerdo todo, pero si que se pueden apreciar ciertos cambios en mi entonación y manera de pronunciar, muy leves, pero existentes.

-¿Dices que te golpee? No vales tanto la pena ¿Rabia? No la tengo ni la necesito, pero si bien yo no te odio a ti, tu si que me vas a odiar a mi con toda tu oscura y pútrida alma-
mi voz esta vez es un suave ronroneo diciendo exactamente lo que el monstruo de debajo de la cama le estaba dedicando a Lucius, convirtiéndome a mi en sus palabras. Porque sí, a veces cuando estaba furiosa y el monstruo decidía hablar con alguien que no era yo, yo misma me hacía eco de lo que él decía usando su mismo tono de voz, entonación, silabeando cada palabra como si me regodease con ella.

Como es obvio el monstruo no iba a dejar que Lucius me intentase siquiera ayudar, no iba a dejar que él me ayudase a librarme del monstruo, pero detestaba cuando por así decirlo me usaba a mí como una marioneta para poder hablar con otra persona comenzando a escupir veneno.
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Vie Nov 05, 2010 12:18 am

Lucius permanecía aún con esa sonrisa burlona y pasota, esperando a que Daphne se lanzase de una vez hacia él con la intención de partirle los dientes. ¿A que demonios estaba esperando?, ¿Cuándo iba a desatar esa rabia con él?, parecía que se contenía, como si no quisiese liberar aquello que mantenía dentro de ella y por mucho que la dijese y por mas que ella estuviese enfadada no terminaba de colmar aquel vaso y hacerla entrar en una especie de frenesí. De los labios de la vampira salieron no palabras, si no puñaladas, veneno, como lo quieras llamar pero esas palabras iban a dañar a Lucius en lo mas profundo de su corazón, intentándole hacer sufrir. ”A palabras necias..oidos sordos”, ese dicho siempre lo había intentado llevar al pie de la letra pero en aquella ocasión ella estaba diciendo la verdad,no eran palabras tan necias… una dolorosa y cruel verdad , el mismo estaba harto de oírselo decir a si mismo una y otra vez sobre 700 años pero oírlo decir de otra persona, eso era mas doloroso pero después de tanto tiempo ya ni sientes ni padeces, una especie de “coraza de metal” se había formado con el paso de los años, la cual rodeaba sus sentimientos, era difícil dañarlos y solamente él y él era capaz de entrar en aquella coraza y dañarlos.

Aunque ahora mismo por aquella falta de respeto que había tenido hacia él sentía la necesidad de darle un par de puñetazos a su precioso y bello rostro, se contuvo, estaba haciendo aquello para ayudarla, tenia que conseguir que sacase esa rabia contenida, que expulsase esa ira que recorría sus venas con él y por mucho que intentase contenerse sabia que no tardaría mucho mas para que aquella “bomba” terminase de estallar y causase unos fuertes estragos en él, no le importaba sufrir, después de setecientos años da igual hacerlo durante un día mas…siempre se puede aguantar un poco mas de lo que crees. Por mucho que ella negase que no sentía la necesidad de descargar su rabia, se ponía notar en su mirada, en esos ojos verdosos los cuales guardaban todo tipo de sentimientos de odio, ira y rabia.

-Tienes toda la razón…no lo niego…soy un malnacido, tengo la alma pútrida…nisiquiera creo que tenga alma… he cometido todo tipo de pecados en esta vida…tengo una larguísima lista de pecados y cosas que nunca debería haber hecho, pero por unas cuantas cosas mas que haya hecho ahora no va a cambiar nada, mi sitio sigue estando en el infierno, tengo todas las de ir a aquel lugar…que mas da que haga unos cuantos pecados mas…-Dijo con esa sonrisa divertida y burlona, asi indicando a Daphne que sus palabras realmente no le importaban una mierda, le resbalaban. Podia notar como las palabras que salian de la boca de la vampira, no eran de ella, era su voz, se veía a ella hablar pero era como si otra persona estuviese diciéndola lo que tenia que decir…sabia que Daphne nunca lograría hablar de aquella forma. ¿Seria ese aquel “demonio”?, ¿Estaba intentando cabrearle a Lucius?.

-Tu me odias…lo noto en tu mirada…se nota que te estas conteniendo…eres una zorra consentida, una malcriada de mierda…aparentas ser una señorita pero no eres mas que una Furcia…-Lucius da un paso hacia ella asi acercándose mas y dándole mas cancha a que le golpee, por mucho que lo negase lo estaba deseando.-Venga…demuéstrame que sabes pegar mas fuerte, y no me decepciones esta vez….maldita puta patética…matame como si fuese tu querido padre, como si fuese tu querida hermana…como si fuese la guarra de tu madre.-Dijo aún sonriente.
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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Vie Nov 05, 2010 5:45 pm

-Y aun así buscas el perdón. Lo buscas incansablemente, poder expiar tus pecados, pero sólo eres un monstruo, no tienes ese derecho. Intentas expiar parte de esos pecados ¿Ayudándome? No seas incrédulo, sólo intentas ayudarte a ti mismo. No vales nada, tú vida no vale nada ¿Has pensado alguna vez como sobrevivió tu familia? Seguramente se casó con otro hombre, se acostó con otro hombre, tuvo hijos con otro hombre ¿Guardar un anillo? Seguramente era puro sentimentalismo pero ella perteneció hasta el fin de sus días a otro hombre con quien engendró a sus hijos- los siseos salen de mis labios mientras me muevo sigilosamente alrededor de Lucius con una hermosa y a la vez terrorífica sonrisa. El monstruo no iba a dejar que nadie siquiera intentase destruirle, no iba a dar pie a aquella remota posibilidad, antes de ello haría cualquier cosa con tal de alejar a cualquier mano amiga que intentase ayudarme, era su deber después de todo.

-¿Odiarte yo? No me hagas reír, en realidad es al revés tú si que me odias y ese odio me hace a mí más fuerte cada vez pues es algo que no puedes extinguir. Debe ser un verdadero insulto ver la figura de tu esposa moviéndose, hablándote, recordándote tus pecados. Porque puede que Daphne sea tu descendiente, a la que casi drenas por completo, pero su figura es la de tu antigua esposa-
ronronea el monstruo sin borrar su hermosa y estremecedora sonrisa, hablando con la misma suavidad con que siempre me hablaba a mí, moviéndose de esa forma fluida e hipnotizante que te obligaba a seguir cada movimiento casi sin quererlo, filtrándose lentamente hasta el cerebro para destruir algo hermoso.

-¿Puta patética? Eres verdaderamente muy divertido ¿Se supone que con esto vas a intentar hacer enfadar a Daphne para que libere su rabia? Los dos sabemos que no lo va a hacer, no la voy a dejar ¿Por qué debería hacerlo? Sentirá rabia, sentirá odio, pero no le dejaré liberarlo, sino que me nutriré de ello para hacerme más fuerte, y entonces ¿qué harás? Eres realmente patético si crees que la puedes ayudar. Su padre, su madre, su hermana, su abuela, no fueron más que instrumentos, títeres en mis manos a los manipulé a mi antojo, a los que moldee para mis propósitos y ahora su pasado me pertenece- río en un suave susurro sin dejar de moverme. Digo río, pero sería más apropiado decir que es el monstruo que lo hace que es él quien habla, quien se mueve, quien se ríe, y, evidentemente, había decidido salir a conversar con Lucius para que este no pudiese ayudarme a librarme de él, ya se lo dije que era imposible librarse del monstruo.

-Y ahora ¿Qué harás patético intento de monstruo humanizado? No eres humano, no quieres ser un monstruo y lo único que traes es deshonra.

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MensajeTema: Re: Piso Rue Decatur, 13, 5º (Ático)   Sáb Nov 06, 2010 4:24 pm

¿Quién nunca había buscado el perdón?, ¿Quién nunca ha querido una segunda oportunidad? todo el mundo deseaba que todo lo que había cometido que no fuese honrado y honorable se le perdona, se borrase, desapareciese de su memoria y de su vida como si hubiese sido todo una maldita pesadilla pero Lucius sabia que aquello no se podía conseguir y lo tenia mas que asumido. Estaba seguro que incluso Daphne lo deseaba pero ahora mismo ella no era la que estaba hablando, era aquel “demonio” que se encontraba en su cabeza, lo podía notar por su forma de hablar, por su forma de trasgiversar las cosas, por la forma en se dirigía a Daphne en tercera persona, como si fuese una persona totalmente distinta. Al fin y al cabo al parecer ese “demonio” de verdad se encontraba en su cabeza y ahora mismo se encontraba hablando con él, le parecía curiosa la forma en la que aquel monstruo intentaba enfadarle, intentaba sacarle de sus casillas y que desahogase su rabia contra Daphne, pero no lo conseguiría. Las palabras que salían de los labios de Daphne eran dolorosas, y quisiera o no eran reales, podía imaginarse que su mujer se hubiese casado con otro hombre, había sido lo mas sensato y aunque le costaba admitirlo y asumirlo, había hecho lo mejor tanto por ella como por su hija…pero si había guardado aquel anillo, si aquel anillo había sido pasado de generación en generación era porque Katherin aún sentía algo por Lucius.

El vampiro se contenía, aunque eran verdades y él lo sabia era mucho mas duro oírlo decir a otra persona o lo que fuese aquella cosa que estaba hablando, no quería caer en su trama, se podía notar lo que aquel cabrón estaba intentando conseguir. Lucius sigue manteniendo su compostura divertida y pasota, intentando que aquellas puñaladas no le afectasen, no le dañasen y siguiese pareciendo que lo que estaba diciendo no le importaba nada. Aún asi, aquella personalidad en el fondo le estaba sacando de quicio, necesitaba buscar alguna forma de que Daphne liberase aquella rabia, aquella ira y aquel odio que la consumía por dentro y que aquel “demonio” utilizaba para volverse mas fuerte. Al parecer la forma de enfadarla y que desahogase su rabia a golpes con él no estaba surgiendo efecto, aquel cabrón era mas listo de lo que parecía. El vampiro dio un par de pasos hacia delante hasta plantarse enfrente de ella, la agarro por la muñeca suavemente pero aún asi con fuerza para que no se soltase y agarro seguidamente la otra.

-Tus palabras no me importan, no me dañan…, no eres real, eres patético…no eres mas que una personalidad de Daphne, no eres mas que eso,algo abstracto que ni siente ni padece, no sientes odio , no sientes alegría……eres algo que esta en su mente y que lo pienso sacar sea como sea…-Dijo en un tono de voz tranquilo y despreocupado, aún con sus ojos clavados en los de Daphne.-Ahora que lo pienso..tu si que eres el patético…Ahora escuchame muy atentamente y abre bien los ojos Daphne…, no te dejes manipular, no eres un mosntruo , no eres lo que el quiere que seas…te voy a decir lo que eres en realidad….eres un Ángel de cabellos dorados que no debe conocer el sufrimiento, y que yo mismo desearía sacar el dolor en ti…Dios tiene un plan maestro para todos que solamente él conoce , espero que sea a través de tus preciosos ojos por los cuales él vea…No tienes que ocultarte, no tienes que sufrir, no tienes porque seguir obedeciendo a esta cosa por llamarla asi…No te tienes que esconder del infierno que has pasado, superalo, superemoslo juntos…porque no estas sola en esto y lo sabes…para algo esta la familia ¿No?.Dijo en un tono claro pero tranquilo, clavando su mirada en sus ojos, mostrando la sinceridad de sus palabras no solamente con ella si no con su mirada, quería que pelease contra el demonio de dentro, era la única forma.
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