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 Adreanna Esposito

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Adreanna Esposito
Sforza
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Mensajes : 124
Puntos : 278
Fecha de inscripción : 13/08/2010
Edad : 25

MensajeTema: Adreanna Esposito   Vie Ago 13, 2010 2:20 pm


Nombre y apellidos: Adreanna Esposito.
Apodo: Quizás por una curiosa ironia, algunos la llaman Santa

Raza: Vampiro
Tipo: Sforza

Edad: nació en el renacimiento italiano, por lo que no está documentado. Pero aproximadamente, tiene unos seis siglos. Aparenta unos 27

Grupo: Umbra
Profesión: Heredado desde Vittorio, nueva líder de los Sforza


Descripción Física: Su pelo antes tenía un bonito tono dorado, ni muy claro, ni muy oscuro, pero con la falta de apetito por la vida que la ha afectado durante muchos años, ha ido descuidándose y ahora tiene un desagradable color apagado, por lo que suele llevarlo recogido. Lo mismo sucede con el resto de su aspecto.

Su piel, antes normal, tiene un extraño color ceniciento que induce inmediatamente a pensar que está enferma, o que por lo menos, no está sana. Antes quizás fuera atractiva, más ahora parece más un cadáver andante que una vampiresa, por lo que rompe mucho con la imagen llena de glamur de esos seres.

Lo unico que mantiene con un aspecto más o menos agradable son sus ojos, que mantienen un color marron calido. No obstante, al estar usuarlmente en un estado triston, es un tanto dificil de fijarse en ese detalle.
Tiene bastantes cicatrices por su cuerpo de cuadno era humana, y aunque no le importa mostrarlas, suele llevarlas ocultas.

Descripción Psicológica:
Cuando era humana, Adreanna padecía de una enfermedad que la debilitaba y le creaba malestar, incluso dolor, por lo que ello condiciono su vida y su mente.
No suele ser una persona alegre y vitalista, costándole muchas veces ver el optimismo de una situación si es que la hay.

Aunque intenta controlarse deliberadamente, su carácter suele ser más impulsivo que reflexivo, aunque ese hecho ha ido modelándose con los años. En cualquier caso, si alguien toca el tema adecuado, ella saltara hecha una autentica furia sin ser verdaderamente consciente de la situación, hablando a veces con poca prudencia. Desde su mala experiencia, ese factor va único a súbitos ataques de pánico que a veces no puede evitar sentir ante ciertas situaciones, con lo que en dichos momentos reaccionara de la peor manera.

Suele ser bastante callada y parca de palabras cuando no se siente cómoda con su interlocutor, lo que acostumbra a sucederle mucho. Cuando se siente a gusto, llega a ser casi lo contrario, hablando todo lo que se queda callado generalmente., pero dicha situación hace ya mucho tiempo que no se produce.

Si bien antes de convertirse poseía todas las cualidades de una ferviente cristiana, con una ingenuidad a veces rallando la tontería, la vida le ha llenado de rencor y miedo. Ahora teme todo tipo de contacto masculino, además de sentir un deseo interno de terminar con el orden establecido en el mundo de los vampiros.

Gustos y preferencias:

Le agrada el poder pasearse por las calles de Nueva Orleans desde que se pone el sol hasta que se sale, aunque no duerme demasiado por cuestiones prácticas. El fuego siempre le ha dado una tranquilidad casi infantil, por lo que uno de sus mayores placeres es sentarse junto a la lumbre, haciendo cualquier cosa.
Secretamente le gustaría vivir con más lujos y comodidades, pero cree fervientemente en el idealismo franciscano y no tiene grandes posesiones. No suele leer mucho, aunque con el tiempo esa afición ha crecido poco a poco, lo mismo que la televisión, el cine, o otros ocios.

Miedos, manías y fobias:
Irónicamente, viviendo en Venecia, su capacidad para nadar no es muy buena y aunque podría llegar perfectamente a la orilla en caso de caer en algún canal, prefiere no correr el riego.

Además, tras el ataque que sufrió adquirió una fobia absoluta al contacto masculino, e incluso al femenino tiene algunos reparos. Por ello, siempre suele dejar una distancia de seguridad entre cualquier interlocutor que haya, y detesta las grandes aglomeraciones, como si fuera agorafobica.

Habilidades de Combate: No tiene una disciplina concreta de combate, pero desde que era humana ha estado luchando y entrenándose, por lo que es considerablemente buena en ello. Su mayor fuerte es la espada, aunque con los nuevos tiempos ha aprendido a utilizar otras armas.

Armas: Una daga que siempre la lleva a todas partes para sentirse más protegida, escondida entre la ropa y permanentemente a mano. Tiene un crucifijo de plata con decoraciones de marfil que es su más cara posesión y que siempre pende del y suele tocarse varias veces el colgante a lo largo del día para cerciorarse que sigue llevándolo. Tiene una espada, bellamente labrada con motivos religiosos

Manejo del Don: No suele utilzarlo, pero tras tantos años, es de entender que lo tiene muy desarrollado.


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Historia:
El apellido Esposito no es ninguna casualidad, ya que cuando ella contaba con un año y medio aproximadamente, su madre, la cual posiblemente sería una mujer de la calle, la dejó delante de Santa Maria Gloriosa dei Frari, una iglesia franciscana. La acogieron y cuidaron durante unos meses, pero en vez de hacer lo que habitualmente solía hacerse con los niños sin padre, que era llevarlos a un orfanato congregado de la Iglesia, uno de los padres que la había encontrado decidió darle una educación algo distinta a la religiosa. Dicho monje pertenecía a la orden de los Cazavampiros y estaba buscando adeptos, puesto que no hacía demasiado habían muerto un gran número de miembros de la orden. Adreanna era mujer, pero la necesidad era mayor que algunos principios y se acepto su ingreso, siempre y cuando demostrara ser apta.

De modo que desde niña fue instruida en la fe y aprendió a leer y a escribir, fortuna que aun ahora ella agradece a Nuestro Señor. Pero al cabo de muy poco tiempo se descubrió la enfermedad que padecía, lo cual la debilitaba. No ser apta a tan pronta edad implicaba que la echarían de la orden y moriría inexorablemente fuera de los muros que le ofrecían la protección de Dios, así que el padre que la había encontrado, de nombre Mateo, le insto a que superara la debilidad y el dolor para poder empezar a entrenarse.

En absoluto fue fácil, y hasta que no cumplió los diez años fue un desastre en cuanto a las disciplinas físicas, aunque bastante buena en las teóricas. Pero a partir de esa edad, empezó verdaderamente a esforzarse al máximo y aunque aun ahora se siente débil por su enfermedad, no significa que no pueda pelear adecuadamente.

Cuando cumplió los veinte años, su instrucción ya estaba lista, puesto que había empezado a aprender más pronto de lo normal. Eso la volvió algo arrogante e imprudente, defectos que olvido por completo cuando acompaño por primera vez a Mateo a exterminar a un vampiro. Por culpa de su excesiva confianza ambos estuvieron a punto de perder la vida delante de ese ser, y esa experiencia le sirvió de referencia los años siguientes.

Mateo era para ella el sustituto de familia, aunque de un modo algo frio. Ella era la alumna, él el profesor, y sentía un gran respeto hacia él, haciéndose en cierto modo compañía el uno al otro durante las cacerías de esos seres. De Mateo lo aprendió casi todo y poco a poco, junto a su mentor, fue adquiriendo la experiencia que necesitaba. Pero lo que el señor nos da, Él nos lo quita, y a los 23 años pudo comprobar esa frase.

Un vampiro especialmente viejo fue reclamado para su muerte, y un grupo de cazadores, incluidos ellos dos, fueron tras él. Pero el ser era mucho más poderoso y astuto que los que habían cazado con anterioridad, que como máximo tenían poco más de medio siglo. Lograron matarlo, pero la carnicería fue horrible y entre las victimas figuro el propio Mateo.

Desde entonces, cazó sola, ganándose un nombre dentro de su orden. No obstante, en su camino iba a cruzarse con un hombre que cambiaría su existencia para siempre, simplemente con su amistad. Ese sujeto se llamaba Caín, y pertenecía a una extraña orden, oscura y tenebrosa.
Si bien al principio ella lo consideraba un ser lleno de pecado, él consiguió ganarse su afecto y ambos encontraron una amistad, sin más consecuencia que la de ganarse una confianza casi absoluta entre ambos.

No obstante, aquella amistad atrajo ojos no deseados, y ambiciones peligrosas. Un enemigo de Caín, que se entero del afecto que este sentía por Adreanna, la secuestró por tal de hacerle chantaje. Él supo desde un primer momento que aunque aceptara el chantaje, su enemigo no iba a cumplir su parte, por lo que inicialmente se negó, ideando un plan para rescatarla.
Sin embargo, su enemigo no ofreció otra oportunidad y simplemente entregó a la prisionera a sus secuaces, que hicieron de ella cuanto quisieron, hasta que se cansaron y la dejaron moribunda en algún rincón.

La fortuna tiene giros incomprensibles, y Adreanna fue consciente de ello al ser salvada, o condenada, por uno de los seres a los que había intentado dar caza: Vittorio Sforza.

Durante mucho tiempo se sumió en una tristeza depresiva en la que se mantuvo alejada del mundo, pues según su modo de ver el mundo, ahora era todo lo que ella detestaba, además de haber sido humillada de un modo que nunca superaría.
Con el tiempo, y con mucha fuerza de voluntad, se atrevió a ir aceptando su situación actual, moldeándose a ella sin llegar nunca a ser feliz, o lo que fuera que fuera antes.

Siguiendo siempre a su Sire, llego a Nueva Orleans, manteniendose al margen de todo hasta que Vittorio fue traicionado por Alexandro. Desde entonces una idea que mantiene en estricto secreto se ha ido formando en su mente.
COn la muerte de VIttorio, el poder de los Sforza le fue transmitido.

Familiares: Ninguno, salvo su Sire, Vittorio.

Otros: Tras la muerte de Vittorio, ha heredado su lugar, sin saber muy bien porque la eligió para ello. Desprecia considerablemente al resto de vampiros. Se pone histérica si algún hombre la toca.

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Narvla Cannagan
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MensajeTema: Re: Adreanna Esposito   Vie Ago 13, 2010 2:24 pm

bienvenida, cierro.


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Adreanna Esposito
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